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11 noviembre, 2008

Ciao Firenze!

Lunes, 10 de noviembre de 2008

J. (la estrella invitada de la última convivencia, os acordáis?) me lo lleva pidiendo casi desde antes de que me fuera de vacaciones y Sufur también, pero me temo que no podrá ser como él quiere, porque voy a hacer uno de mis habituales comentarios después de los viajes. Voy a criticar todo lo criticable y a ser frívolo a más no poder. Así que listos para escuchar mis comentarios sobre... FLORENCIA!

Florencia, ciudad italiana de la Toscana que floreció en el Renacimiento y... Blablabla. Todo eso está en la wikipedia, pero ahí no hablan del siguiente listado de cosas... Esperemos que esta vez no aparezcan tantas florecillas como siempre...

  • Idioma: es cierto que el italiano y el español son idiomas primos-hermanos, pero no os dejéis engañar. Tuvimos la suerte de pasar bastante tiempo con una pareja de florentinos que fueron muy amables con nosotros y pudimos compartir grandes momentos en los que todos nos esforzábamos por comprender al resto. Nosotros hicimos alarde de valentía e intentábamos hablar algo en italiano. En resumen: completo desastre. Pero fue divertido imaginar cómo se diría una palabra, italianizarla y que los nativos se te quedaran mirando con cara de seta.
  • Forma de conducir: un caos. Total. No es que sean osados, no. Es que parece que van solos por la carretera, que además debe medir como 100 metros de ancho y no lo aparenta. Los ceda el paso son algo que les ocurre a otros, los intermitentes deben llevar fundidos años, las rotondas son un juego de azar... Y como peatones, tres cuartos de lo mismo. Cruzar una calle es casi jugarse la vida. Incluso con el semáforo en verde! En fin, una experiencia única.
  • Comida: deliciosa. También es cierto que yo tengo un paladar poco exquisito, pero aún así no puedo quejarme. Nos hay ayudado nuestros amigos florentinos al llevarnos a restaurantes o locales donde se podían degustar platos típicos de la zona. Eso sí, tampoco hay que alarmarse, que el bistec a la florentina no era más que un cacho de carne poco hecho y la ternera era al vino como la hace mi madre en casa.
  • Metrosexuales: porque o bien había más gays que en el Orgullo en Chueca o bien los tíos se arreglan tanto que parecen maricones perdidos. No estábamos cada dos por tres girando la cabeza, pero había cada uno que quitaba el hipo. Muy monos, muy divinos y con un amigo al lado de las mismas características. Gays? Heteros? Vete a saber! Con tal de que les miraras con deseo, me temo que les resultaba suficientemente satisfactorio para su egos.
  • Visitas culturales: o cómo dejarte más pasta que en una noche loca de copas. Porque cada museo tenía su entrada y no había bonos ni nada parecido. Para tener descuento o eras jubilado o tenías menos de 25 años (pese a lo que digáis, no cumplo ninguna de las dos condiciones). Subir a la torre de Pisa eran 15 euracos como 15 soles. La Academia, los Uffici, las iglesias... En todos los sitios había que aflojar la cartera. Así hemos vuelto, con más números rojos que la ruleta de un casino.
  • Arte y erótica: porque en el Renacimiento eran un poquito... En fin, que es verdad que yo siempre tengo la mente calenturienta, pero no me digáis que no hay esculturas en ciertas posturas que... Y no sólo eso, el cuidado de las formas en, por poner un ejemplo tonto, el culo representado, hacía que mirar una escultura tuviera mucho más interés. Y no voy a hablar del culo del David, porque el Poseidón de la Plaza del Palazzo Vecchio tiene su miga. Y Hércules, que los Medici lo tenían como su patrón, también tiene un culito que... mmmmm...
  • Porcellino: lo mismo que Canaletas en Barcelona, Km. 0 en Madrid o Trevi en Roma. Le tienes que tocar el morro al jabalí para volver a Florencia. Pero ya que estábamos, pues no sólo le tocamos el morro... Una imagen vale más que mil palabras. Ahora creo que es el jabalí el que quiere que volvamos nosortos a Florencia otra vez...
  • Italianos: son unos mamones. Bueno, estoy generalizando, pero es que me dolió mucho muchísimo que un par de ellos tuvieran el valor de echarme.... 38 AÑOS!!! Vale, aparento más, pero... había que ser tan cruel? Mecagoenlosmenguesfritos! Sigo picado, qué pasa!
  • Guiris: es decir, nosotros y el resto de extravagancias que pululaban por la ciudad. Los japoneses cumplian el estereotipo a la perfección con sus cámaras, pero la palma se la llevó una rumana choni! Hipermegafuerte! Su gorrita plateada, su minifalda, sus botas hasta la rodilla plateadas también... La vimos un par de días y nos faltó el tiempo para hacerle una instantánea disimulada. Por favor, si ella llega a ver esta imagen y le molesta, que me lo diga y la retiro al instante.
  • Policía: es que tampoco pude contenerme, porque los trajes de la policía local no tienen desperdicio...

Desde luego las explicaciones se quedan un poco cortas, porque cada momento tiene su cosa, pero os tendréis que confirmar con esto. Quienes estén dispuestos a aguantar dos horas de fotos, pueden pasarse por casa. Nosotros ponemos las palomitas y el agua. Quienes no estén dispuestos, ellos se lo pierden. Aún así recomiendo encarecidamente a todo el respetable que acuda a visitar esta bella ciudad, porque merece la pena enormemente.


Y dado que no ha habido mucha "chicha" y que hace tiempo que no actualizo, en breve tendremos otra entrada más... Más mía, para que nos entendamos (no Sufur, no voy a hablar de sexo a niveles de película porno, para eso ya tenemos el messenger tú y yo).

24 septiembre, 2008

Viaje de relax

Miércoles, 24 de septiembre de 2008

Os lo tengo que contar, os lo tengo que contar que fue muy gracioso...

Este fin de semana, aprovechando la conjunción de que yo tuviera un sábado libre y el lunes hubiera puente por ser fiestas en Logroño, decidimos hacer una escapada a Isla, en plan relax y soledad. Fue un poco triste dejar el chocolate en la ciudad, pero seguro que sabría defenderse solo.

El caso es que habíamos reservado hace ya un mes y no habría ningún problema: una habitación abuardillada en el último piso, con vistas a la playa, cama de matrimonio, sin comidas incluidas y todo el descanso del mundo para nosotros. Y allí que nos fuimos el sábado sin una pizca de prisa.

Llegamos, maleta en mano (según Javi yo parecía Audrey Hepburn, pero no se lo cree ni él) hasta la recepción donde una sonriente mujer de unos 50 años y el pelo decolorado en la peluquería nos preguntó si teníamos reserva. Sí, a mi nombre. Mira en la pantalla del ordenador y tuerce el gesto. "Vaya, qué fastidio. Se han equivocado y os han puesto cama de matrimonio." Un segundo después aparece una compañera suya detrás y pregunta qué ocurre. "Nada, que les han puesto cama de matrimonio. Pero no es preocupéis, que ahora mismo lo solucionamos." Yo pongo cada de póker con sonrisa de quitar hierro al asunto y digo (según Javi muy borde, según yo intentando ser conciliador): "No, si es que habíamos pedido cama de matrimonio." Nos miran y en una milésima de segundo cambian el rostro y vuelven a ser amables y pizpiretas. "Ah, pues estupendo, estupendo. Perfecto entonces. Además la habitación es preciosa, con vistas al mar. Sí, sí, ahora os damos la tarjeta."


No, el chulazo rubio no nos esperaba en la cama (ya podría haber sido una deferencia del hotel), pero me sentí un poco más militante y contento. ¡Para una vez que no nos dan dos camas juntas!

¿Veis lo fácil que es contentarme?

11 julio, 2008

Madrid: Soledades

Viernes, 11 de julio de 2008

Por si alguien no lo sabía (cosa que dudo), este fin de semana pasado fui a Madrid a la Mani del Orgullo. Javi tenía una boda familiar, con lo que pude ir solo, con toda la libertad del mundo y sin intención de quedar con (casi) nadie.

En el viaje de ida coincidí con un viejo conocido y estuvimos hablando un rato antes de caer bajo el influjo soporífero de la carretera y el MP4. A la vuelta, cosas de la vida, íbamos en el mismo autobús y se fijó en la gran cantidad de páginas que había avanzado en mi libro de lectura. "Qué malo es eso", me dijo, "Tú has pasado mucho tiempo solo". Me quedé un poco asombrado de su capacidad de observación y le expliqué que en realidad leía muy rápido y sí que era cierto que había estado a mi aire, pero tampoco excesivamente solo.

La cuestión es que me dio por reflexionar acerca del fin de semana y mis ratos de soledad. He intentado sacar algo en claro de cómo me sentí, de cómo los disfruté y... Bueno, en realidad lo estoy haciendo sobre la marcha, así que improvisaré.



Ciertamente tampoco es que tuviera mucho tiempo para estar solo: generalmente al acostarme y levantarme, dado que la televisión no funcionaba, y en mis breves ratos paseando por el centro o cuando había quedado con Alber (mi compañero de la facultad que ahora tiene curro en Dinamarca pero había venido de vacaciones). Era una sensación relativamente nueva, porque estaba fuera de mi ciudad, de mi círculo y sin Javi a mi lado. No me sentía en absoluto desamparado, ni triste, ni solo. La sensación era una mezcla agridulce de melancolía y tranquilidad. Me daba cuenta de que me he acostumbrado a estar siempre acompañado y que lo necesito como un complemento más a mi vida. Soy un animal social y así como hay gente que prefiere estar a su aire, es más independiente y sólo busca la compañía de vez en cuando, yo no puedo quedarme aislado demasiado tiempo. Empiezo a hablar solo y a darle vueltas a las ideas más absurdas.

En Madrid no aproveché para reflexionar sobre lo que me ha ido ocurriendo este año, no quise hacerlo. Sabía que si volvía a tocar ciertos temas, no saldía del hotel en todo el fin de semana y me daría, tal vez, por llorar como un energúmeno. Y no estaba dispuesto a desperdiciar la ocasión de salir y divertirme. Y menos aún con lo que me había costado el hotel. Preferí analizarme y descubrir que no me angustia estar solo, pero porque sabía que era algo temporal y que a golpe de llamada podía quedar con algún conocido.

Cuando en algún momento me he planteado que mi relación hacía aguas y que tal vez cupiera la posibilidad de dejarlo por un tiempo, siempre me asalta la sensación de que podría sentirme tan solo que caería en brazos de cualquiera para recuperar esa dependencia emocional que me caracteriza. Mucha gente me dijo en su momento que no podía seguir con alguien por el mero hecho de no querer sentirme solo, pero me temo que en muchos casos las relaciones se basan en eso. Y más las relaciones que llevan varios años fraguándose. Te veas poco o te veas cada día, desacostumbrarse a una presencia constante a tu lado es muy duro. Saber que puedes tener a alguien a quien contarle tus neuras, que aguante tus manías y que perdone tus pequeños defectos, es un tesoro que pocos sabemos apreciar.

Sin embargo, saber disfrutar de la propia soledad, aprovechar esos pequeños momentos para aislarse del mundo y mirar un poco dentro de nosotros, también es algo que casi nadie disfruta. Nos aterra quedarnos a solas con nuestras propias voces interiores, porque las silenciamos a lo largo del día con conversaciones, trabajo, televisión, neuras propias y ajenas... Y cuando tienen la más leve oportunidad de hacerse oír, revientan en nuestro cráneo como un coro de psicofonías furiosas, golpeando las paredes y arañando las puertas. Nos da miedo y no queremos que suceda, por eso siempre estamos ocupados, de aquí para allí, acompañados y conversando. Poniendo mordazas a nuestros demonios interiores, nuestras Bestias vampírias, nuestras neuras personales, nosotros mismos al fin y al cabo.

01 julio, 2008

Fútbol, Madrid y demás

Lunes, 30 de junio de 2008

Bueno, puede que haya gente que no lo sepa (aunque probablemente sea porque están secuestrados e incomunicados... MUY incomunicados), pero que sepáis que España ha decidido hacerse un huequito en la historia de la FIFA y este año se han puesto machotes y han ganado la Eurocopa. Qué cosas, verdad? Como buen gay de vanguardia e intentando aunar pasión y afición, nada más regresar del viaje a Madrid de este fin de semana me coloqué delante de la televisión. Y, oye, a ver si la pequeña (minúscula, microscópica) vena hetero que tengo resulta que está más cerca de la superficie de lo que yo creía... Porque vamos, me emocioné con el gol y sufrí con las jugadas de peligro. Estos chicos de la selección es que tienen un tirón...


Por poner dos ejemplos al azar...


En fin, volviendo al fin de semana a Madrid no hay mucho que contar. Como siempre, hice mi pequeña sesión privada de fotos con móvil de 5 Megapíxeles, para fardar aquí y poco más. Bueno, y para demostrarles a los clientes lo bueno que es tener una cámara tan buena y que el precio lo merece. Y que se lo aseguren.

Bueno, sorprendente en un "Café & Té" esta interesantísima imagen de arte indígena representando a la "Vírgen del Café". Es lógico que hasta el café tenga patrona, no lo vamos a negar, pero... No sé, a mí como que no me acaba de convencer. Desde luego se merecía estar entre nuestras imágenes del finde.


Ahí lo tenéis. Todo chulo uno de los Iglesias animándote a que "leas". Él, que debe tener por lo menos cinco carreras y un cociente intelectual digno de Eintein o más... O no. Es que también hay publicistas que no sé dónde tienen la poll... emmm... la cabeza. O sea, te lo juro, este libro es supergenial, Devo, tía. Yo me lo megaleería mientras la tailandesa te hace la manicura y cuando lleges al capítulo 2 me haces una perdida, ¿vale? Jo, es que la Superpop es la caña, pero este libro... Vamos, que casi no tiene fotos ni nada y no me ha importado!!!


El domingo, antes de salir, fuimos a comer a un VIP's que hay cerca de Avenida de América, y allí descubrimos que es una cadena SUPERGAY. Al loro con la imagen de la carta. Me sentí un poco como Hydroboy, que es superaficionado a los VIP's, según cuenta, pero claro, yo con menos glamour y desde luego nada de nada de gracia. Esta vez no había ningún tiazo con el que tontear de mesa a mesa como el año pasado. Jos.


Y como tuve que compensar mi falta de animación externa con algo de dulce (a la porra la dieta!), admirad lo que me casqué entre pecho y espalda dejando sólo unos restos de nata y bizcocho borracho. Vamos, la cornucopia completa y rebosante.


En fin, de camino a la estación vi una señal que me resultó harto conocida... Anda! El letrero gracias al cual casi me atropellan en Barcelona! Y esta vez en castellano puro y duro para que cueste menos leerlo a los no cataloparlantes y no nos cace un niñato poligonero con su choni al lado en un buga supermolón. Paso de convertirme en una mancha roja sobre el asfalto. Porque yo lo valgo.



Ah, y hemos descubierto unos bares donde no pasamos en absoluto desapercibidos. Es más, me consta que a Javi lo devoraban con la mirada y posiblemente con algo más. Los bares de osos! Pese a la primera imagen que se os pueda venir a la cabeza de este estereotipo de gay, no sólo hay de todo sino que puede ligar (casi) cualquiera. Desde niñatos algo aterciopelados a maduritos con la marca del anillo de bodas, pasando por la amplia gama de tripas, cabezas rapadas, músculos al descubierto y camisetas remangadas.


Supongo que este fin de semana que viene, con la Mani y tal, todo será (y estará) más explosivo, pero tendréis que esperar unos días para que os lo cuente... Que voy de solterito!!! Miedo me doy de mí mismo, aunque luego será como siempre: mucho ruido y pocas nueces.

19 junio, 2008

Barcelona II

Jueves, 19 de junio de 2008

Bueno, he tardado una semana pero no como lo prometido es deuda, creo que lo suyo es hacer una reflexión acerca de lo que me parecieron los chicos barceloneses. Que nadie se ofenda, que tampoco es un estudio psicosocial y, desde luego, es una completa generalización. Punto.


En fin, nos quedó clarísimo que ser gay en Barcelona es un continuo DESFILE DE MODELOS.

Llegamos el sábado por la tarde-noche y, dado que el par de personas con quienes íbamos a quedar nos dejaron un poco "tirados" (por cuestiones familiares, pobres), nos decidimos a entrar en una discoteca que nos recomendaron: DBoy. Exclusiva es un rato, porque a pesar de tener "gorila" en la puerta y las pintas de turistas que llevábamos, nos dejaron entrar pagando los 18 euros (por persona!!!) de la entrada. Con una consumición, eso sí. En fin, novatada.

Nos dispusimos en un lugar estratégico cerca de la puerta y así pudimos ver a la gente que entraba. Y me sentí completamente invisible como desde hace mucho tiempo. Pero del todo. No eran sólo los cuerpazos, era la cantidad de pasta gastada en ropa, complementos y horas de gimnasio. Y no digo nada de la depilación, el bronceado, el estudiado gesto y la rigidez del cuello. Madre mía, allí había más reinas que en la boda de Don Felipe y la chica ésa que nos ayudaba con el cambio del euro.

Sin embargo me surgió una gran duda: si dos reinas se molan y quieren pasar una noche desenfrenada... ¿Cuál de las dos se baja primero del trono para acercarse a la otra? Porque justo a nuestro lado, cuando aún no había mucha gente, estaba un muchacho de aspecto tímido, gafitas y algo más discreto que la media. Sonreía enseñando los dientes de una forma bastante artificial e inadecuada (casi daban ganas de decirle si estaba conteniéndose un gas), pero finalmente fijó su objetivo en un hombre algo más maduro (pero interesante) al otro lado de la discoteca. Empezó a bailar un poco, lo justito, mientras le seguía mirando y sonriendo. Yo me fijaba en el otro y, en la distancia y con la oscuridad, puede que sí que estuviera mirando hacia el de las gafas, pero tampoco es seguro. Bueno, así estuvieron una hora o más. Y digo yo, vale, si fuera mi caso, que soy un poco zorra y no tengo vergüenza, en mucho menos tiempo me hubiera acercado para poner en práctica mis técnicas de corta distancia y punto. Pero no, aquellas dos reinitas no podían moverse del pedestal para dar el primer paso. ¿Timidez? Puede, pero me temo que ninguno de los dos folló aquella noche, fíjate.

Podréis decirme que, claro, entrando en una discoteca tan exclusiva y pija no me podía esperar encontrar otra cosa. Es verdad, no lo niego. Pero pasear por las ramblas es más de lo mismo. Si eliminamos a todos los extranjeros heteros, matrimonios pasados de edad y niños, el desfile era de moda de verano, sin duda. Camisetas bien ajustadas, pezones duros y notables, piratas para que se vieran parte de las piernas... Una pena que mi cámara sea tan grande y llamativa para hacer fotos sin que se note, porque nos quedamos con unas ganas... Al menos paseando no se notaba tanto el halo de dignidad que algunos tenían o bien no tenían en absoluto. Esos son los peores, que encima de estar buenorros, parece que son buena gente y no puedes odiarles por ello. Aún así cogí un par de instantáneas de mozos que mostraban sus encantos al respetable. Juzgad vosotros mismos.


Es evidente que en una ciudad tan cosmopolita como Barcelona habrá gente de todo tipo y condición y posiblemente no nos acercamos a zonas más alternativas o, desde luego, menos pijas. Incluso he de reconocer que un buen cuerpo alegra la vista allí donde vayas. Pero sigo siendo de los que creen que los cuerpazos sólo cuestan algo de dinero para el gimnasio y un poco de fuerza de voluntad para no dejarlo a las dos semanas (Gwathadan, a ti lo que pasa es que te encanta comer, sé sincero). Con lo cual, alguien más normalito, pero con una gran sonrisa o una mirada interesante, me llama más la atención. Y posiblemente no se lo tenga tan creído, con lo que es un manjar más apetecible aún... ¿O no?

12 junio, 2008

Barcelona

Miércoles, 11 de junio de 2008

Bueno, fin del puente, las vacaciones y seguro que las lluvias, porque allí donde vamos las arrastramos. No nos podemos quejar porque solo llovió en serio a la ida y a la vuelta y algún día en plan susto, pero nos ha respetado bastante. Hemos hecho hasta turismo y todo...

¿Por dónde empiezo? Porque habrán sido cuatro días, pero han dado mucho de sí, al menos en cuanto a reflexiones. Para empezar Barcelona es una ciudad "rara". Tan rara, tan rara, que tiene restaurantes donde te dejan clarísimo de qué va el tema. Bueno, al menos así no te confunde, jejeje.


Los catalanes tienen fama de peseteros, pero no tenía yo muy claro de qué viene. En fin, nos hemos dado un poco de cuenta. ¡Cobran casi hasta por preguntar! Ojo, a ver, que no parezca lo que no es. El hecho de cobrar hace que el servicio implique cierta calidad y repercuta en una inversión de futuro. La casa Gaudí... 15 euros. La catedral... 5 euros. Que sí, que la cultura no es barata, pero narices, que me voy a gastar más dinero en ver cosas que en comer! Porque, lo confieso, en comer gastamos lo mínimo posible. Buscábamos los restaurantes de "tarifa plana",es decir, zampe lo que quiera por un precio asequible. Y lo localizamos el primer día, un sucedáneo de los Fres&Co. madrileños (porque es donde los conocimos, que en Barcelona también había). En honor a mi formación como biólogo, reconocí rápidamente el nombre del local.


Lactuca, que como el dibujo indica, es el nombre científico de la lechuga. Cenamos el sábado, comimos el domingo, cenamos el domingo... Cuando ya creía que iba a morir de empacho de lechuga con pasta, salsa tártara, pipas de girasol, tomates cherry y otro sinfín de complementos, mirando por la ventana descubrimos en la otra acera, un muy interesante restaurante de comida japonesa. El lunes para comer no pudimos evitarlo y entramos como toros en una cacharrería. Y, oh sorpresa, no sólo era buffet libre también, sino que además la comida venía a ti en cinta transportadora!!! Nuestro sueño hecho realidad.


Me puse como si hubiera pasado un mes a pan y agua. Normal que a la vuelta la cabrona de la báscula haya decidido que "sólo" he ganado dos kilos en cuatro días. Pero que me quiten lo bailado, oye, que he comido como un niño grande todo lo que he querido.


Dos anécdotas curiosas para acabar, que no son horas teniendo que trabajar mañana. En todos los paseos que nos dimos por la ciudad (y juro que fueron unos cuantos), sólo vi un puñetero Phone House!!! Eso sí, era en el nuevo rollo new concept que quieren empezar a implantar y así me pude hacer idea de cómo pretenden que sean las tiendas del futuro. En el caso de las de Logroño, intuyo que será un futuro muy muy lejano.


Y la otra, los letreros que ponen en algunos pasos de peatones del centro. Avisan de que si la seguridad, que si los accidentes... Coño, que por leerlo mientras cruzaba por poco se me llevan por delante! Para mí que lo hacen a mala leche... Y no me llaméis torpe, que os conozco, que yo iba bien atento, pero qué queréis, soy rubio!


Mañana más, prometido, porque, no sé si os habréis dado cuenta, pero no he hablado nada de hombres... Jijiji...

22 abril, 2008

Convivencia en Soto en Cameros (again)

Martes, 22 de abril de 2008

Tocaba hablar del tema, porque fue hace un par de días y porque ayer y hoy el curro me ha absorbido tanto la cabeza que me tiene un poco harto y no me da la santa gana dedicarle una entrada ni loco. Otro día tal vez, pero ahora no, paso.

En fin, el famoso fin de semana de primavera en el que un montón de mariquitas van a un pueblo perdido en la sierra riojana, sin cobertura (Vodafone y Orange, Movistar sí) y con ganas de lo que se tercie. La excusa es tan buena como cualquier otra para volver a encontrarse con viejos conocidos, ver las novedades que se traían de fuera y pasar unos buenos ratos de risas, tonteos y bromas. Qué van a hacer 30 hombres homosexuales (y dos lesbianas, que no se nos olviden) si no es pasarlo todo lo bien que puedan. Ojo, sin orgías ni cosas raras (más quisiera yo), que solteros cada vez quedan menos y los que quedan están muy ansiosos.

Hacer un examen detallado de cada actividad, anécdotas y cotilleos sería exagerado y necesitaría horas y horas. Además, ya está hecho a nivel personal y no os enteraríais de nada al no conocer a los personajes y las circunstancias. Sólo diré que volví a mi antiguo ser y dejé en Logroño los problemas pasados. Me negué a mí mismo la posibilidad de pensar en nada que perturbara el feliz estado mental en el que me encontraba y que diera al traste con los efectos beneficiosos de una buena sonrisa en propios y ajenos. R. se quedó atrás al menos unos días y Robin surgió de sus cenizas con más fuerza y mala leche que de costumbre. Un fogonazo que deslumbró, según supe, porque el juego de los mensajes tuvo su recompensa, como todos los años. El niño guapo de la convivencia se había fijado en mí, pero, cosas de la vida, un novio tiene ventajas y desventajas. Aún así, que no se queje tanto (el niño guapo), que no se fue de vacío y nos dio grandes momentos con su salero almeriense y más aún cuando llevaba alguna copa de más.

En fin, en fin, quedaron cosas en el tintero que nunca se resolverán, pero que dejan un buen sabor de boca y la moral más o menos alta. Robin ha vuelto a su rutina, es R. de nuevo, pero los recuerdos, los benditos recuerdos, siguen ahí. Y los de este fin de semana, también. Para muestra, un botón, que sé que os encanta...

El sábado por la mañana es una actividad un poco más "seria". Generalmente un debate.

Por la tarde tocó un taller de manualidades para preparar la fiesta de la noche. La temática: máscaras. Hubo de todo...

La fiesta acabó un poco desmadrada, pero controlada. Eso sí, lo que nos pudimos reír...

Mario. Muy majo, monín. De los pocos que salen medio normales en las fotos que hice.

Perspectiva del pueblo (parte) durante el paseo del domingo por la mañana. Por aquello de despejar los vapores etílicos...

27 marzo, 2008

Fin de vacaciones

Miércoles, 26 de marzo de 2008

No hay mucho que contar, la verdad, pero si no me pongo, las entradas se van alargando en el tiempo y da más pereza ponerse al día. Mi pequeña bitácora, la que en el fondo escribo más para mí mismo que para los demás, requiere cierto esfuerzo a veces, pero después puedo volver atrás y saber qué sentía, qué hacía en aquellos momentos pasados que a veces sí, a veces no, se dice, fueron mejores. A veces sí. A veces no.

Bueno, le siente a quien le siente y como le siente, fuimos a Madrid a pasar un par de días. Necesitaba desconectar de Logroño, porque llevo desde otoño sin moverme de aquí. El cambio era pequeño, pero al menos salía de mi ciudad habitual, tenía tiempo para perderme por Chueca, ver escaparates en la Gran Vía y saludar a un par de amigos o lo que diera tiempo. Aunque la cosa empezó un poco complicada por culpa del alojamiento (a partir de ahora juro que pediré un justificante por fax de cada reserva que haga), han estado bien estos días de turista en la capital. Chueca ha sido nuestro paseo habitual, como buenos mariquitas de pueblo. Hemos entrado en Berkana y Different Life como un millón de veces y este fin de semana, un par de ellas más. Y he encontrado lo que os muestro a continuación:


Ahora no será sólo una imagen que tenga en mi ventanita del messenger, sino que tengo la figurita en mi caótica mesa, mirándome, ofreciéndome su corazón recién sacado del pecho, aún goteante. En cuanto la vi en la vitrina de la tienda supe que iba a comprármela, así que para qué resistirme, ¿no?

Los amigos están bien, la vida sigue adelante y es agradable compartir momentos con aquellos a quienes aprecias pero no puedes ver tan a menudo como quisieras. Oscar y Antonio serán en un futuro un matrimonio de lo más estupendo, no me cabe duda. Si pudiera tenerlos más cerca, me acabaría viciando a las tertulias en su salón con un café a lo George Clooney.



¿Y el resto? Bien, estable. Sólo queda esperar, aunque quien espera, desespera. Nada nuevo, ninguna noticia. Mis cambios de idea y preocupaciones se resumen simplemente en un desconocimiento, en una "nada" que me ronda día y noche, pero que ahora no es mi obsesión sino mi compañera de viaje hacia ninguna parte. Mañana a trabajar. A sonreír. A vender.